Que elementos necesitamos:
Flor Blanca
La flor blanca es símbolo de "Pureza de Intención". Pues
lógicamente no podemos entregarnos totalmente puros, por nuestra
condición de pecadores. Pero si podemos entregar una intención pura
de ser Todos de María, Totus Tuus.
Esta flor se coloca antes del inicio de la Santa Misa, a los pies
de alguna imagen de la Virgen, si es posible de la imagen o
advocación a la que pertenezca la fiesta del día.
Ofrecimiento
Cuando entregamos la flor, le hacemos un ofrecimiento a la
Santísima Virgen. Este habrá sido meditado anteriormente, buscando
entregar algo a la Madre, que sea de su agrado y medio para lograr
nuestra santidad.
Puede ser apartarnos de algún pecado reiterativo, abandonar
definitivamente algún vicio, hacer alguna obra de caridad material o
espiritual. Rezar el rosario todos los días, o la coronilla a la
Divina Misericordia, etc. Ofrecer ayunar o sacrificios o
penitencias.
Oración de Consagración
Esta oración es la redactada por Juan Pablo II, Totus Tuus. Se
encuentra en la página
Oraciones para el tiempo de la preparación.
Esta deberá ser leída según corresponda a la decisión del
sacerdote, luego de la homilía, o luego de la Comunión.
Si la preparación es individual, se la lee al final de la Santa
Misa, frente al sagrario.
El signo
La elección del signo debe recaer sobre algún objeto material que
pueda ser portado de por vida. Su finalidad es que nos recuerde
SIEMPRE que estamos consagrados, para nuestra alegría y reflexión
ante los momentos difíciles, las caídas, las distracciones. Es
hermoso sentir en esos momentos de soledad y dificultad, mirando
nuestro signo, que en realidad no hay soledad, pues nuestra Madre
está a nuestro lado.
Puede ser anillo, pulsera, prendedor, cadena con medalla o sin
medalla. Un sacerdote solía decir que portaba una cadena gruesa y
sin medalla, para que de allí la Virgen lo asiera y lo llevara para
donde debía ir...
Estos elementos deben ser sobrios y si es posible con alguna
característica de devoción cristiana.
Tarjeta de Consagración
Esta tarjeta será entregada por el grupo formador, al final de
todos los ritos. Deberá contener el día de la consagración y la
fiesta mariana en la que se realizó. Tiene como fin recordarnos la
fecha para poder renovar todos los años esta consagración en el
mismo día.
En el caso de ser una consagración individual sería conveniente
poder elaborar algún recordatorio que nos mantenga presente el
compromiso y el día.