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Visión de la
Trinidad y petición de la
Consagración
de Rusia
En
Junio del 1929, Lucía estaba ya con las religiosas, Hijas
Doroteas, y describe esta aparición así:
"...de repente toda la Capilla del convento se
alumbro de una luz sobrenatural, y una Cruz de luz apareció
sobre el altar, llegando hasta el techo. En la claridad de la
parte superior se podía ver la cara de un hombre y su cuerpo
hasta la cintura. En el pecho había una paloma de luz, y clavado
en la Cruz había el cuerpo de otro hombre. Por encima de la
cintura, suspendidos en el aire, podía ver un cáliz y una gran
Hostia, en la cual caían gotas de sangre del rostro de Jesús
crucificado y de la llaga de su costado. Estas gotas,
escurriendo en la Hostia, caían en el cáliz. Debajo del brazo
derecho de la cruz estaba Nuestra Señora. Era Nuestra Señora de
Fátima, con su corazón Inmaculado en su mano izquierda, sin
espada ni rosas, pero con una corona de espinas y llamas. Debajo
del brazo izquierdo de la Cruz, grandes letras, como si fuesen
de agua cristalina, que corrían sobre el Altar formando estas
palabras: "Gracia y Misericordia". Nos dice Lucía:` entendí que
era el Misterio de la Sta. Trinidad que se me enseñó, y yo
recibí luces acerca de este misterio, que no se me permite
revelar".
La Virgen le dijo: "He
venido el momento en que Dios pide al Santo Padre que en unión
con todos los obispos del mundo haga la consagración de
Rusia a mi Corazón, prometiendo salvarla por este
medio". Prevenía la difusión de sus errores y se
adelantaba su conversión.

En 1982 Papa Juan Pablo II consagra el
mundo al Corazón Inmaculado de María. Posteriormente en 1984 el
Papa Juan Pablo II, en Roma, ante la imagen de la Virgen,
consagra el mundo colegialmente (con los obispos). Según Lucía,
esta consagración fue conforme a los deseos de la Virgen.
En el año 2000 El Papa Juan Pablo II consagra
colegialmente (con los obispos) el mundo y el III milenio al
Inmaculado Corazón de María el 8 de Octubre, durante el jubileo
de los obispos.
En la víspera el Papa guía la oración de un
rosario mundial. Sor Lucia es televisada llevando uno de los
misterios desde su convento.
La hermana Lucia ha dicho a varias personas
que la consagración del mundo al Inmaculado Corazón de María,
hecha por el Papa Juan Pablo II en 1984, aunque no mencionó
explícitamente a Rusia, fue aceptada por la Virgen. Lucia ha
dicho esto a cardenales y obispos. Cuando un obispo le preguntó
a Lucia como ella sabe que la consagración fue aceptada, ella
indicó que la Virgen aun se comunica con ella.
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